Mitos de la jardinería que no resultaron ciertos

La jardinería puede parecer simple al inicio, pero mientras más te adentras en este mundo, más aspectos conoces. No todas las plantas son iguales ni los terrenos ni los métodos. Pareciera que cada jardín es un mundo.

A partir de ahí, se han creado toda una serie de mitos. Pero con el pasar del tiempo se han investigado y resultado que no son verdad. Conoce algunos de los más llamativos, que seguramente te sorprenderán.

Mitos desmitificados de la jardinería.

mitos de la jardinería que no resultaron ciertos

¿Cuántos de estos mitos conocías?

Las cáscaras de plátano darán extra potasio a tu jardín.

Cuando pensamos en bananas por lo regular se nos viene a la mente el potasio que poseen. Por muchos años se ha pensado en consecuencia que sembrar las cáscaras de plátano terminará por darle un gran impulso al jardín.

Pero con el pasar del tiempo se ha visto que incluso podría ser contraproducente. Ya que habrán micro organismos dedicados a descomponer la cáscara. Dando como resultado menos nitrógeno para las plantas.

Los pesticidas orgánicos siempre son mejores que los sintéticos.

Pareciera una regla no escrita que lo natural siempre será mejor que algo sintético. Por ejemplo, en alimentación parece casi siempre cumplirse esta regla. Pero a la hora de agregar pesticidas al jardín, hay que tomar precauciones.

Muchos pesticidas contienen toxinas naturales que podrían llegar a dañar ciertas plantas. Y en algunos casos como la piretrina, podrían ser dañinos para personas y animales. Siempre hay que mirar las contraindicaciones y el tipo de planta.

Pintar los árboles los protege de insectos y otros depredadores.

Es muy seguro que por tu ciudad andando hayas encontrado árboles que parecen haber sido pintados de blanco. Esto era porque les ponían alquitrán de poda u otro tipo de componentes para alejar a los insectos.

Con el paso del tiempo han abandonado esta práctica, ya que no ha demostrado ser eficiente. Y al contrario, se puede llegar a dañar el árbol al estarle colocando elementos extraños de este tipo, que puedan contaminarlo.

Se deben poner estacas a los árboles jóvenes.

Cuando un árbol es muy joven, una práctica que suele ser habitual es colocarle estacas. La idea detrás de esto es evitar que vayan a crecer torcidos. De esta manera, pueden asegurar una mejor estética a futuro.

Con el tiempo se ha demostrado que esto causa solo árboles más débiles. Es verdad que puede pasar que no crezcan totalmente derechos, pero el resistir del viento y su propio peso terminará por hacerlos más fuertes.

Agregar azúcar a los tomates los hará más dulces.

Un mito poco popular, pero vaya que he visto gente intentándolo: si agregas algo de azúcar a la base de los tomates, terminarás por tener una verdura más dulce. Todo gracias a que se mezclará con la tierra.

Pero así no funciona, el hacer esto no cambiará el sabor del tomate. De hecho lo más seguro es que solo termines por atraer hormigas y otros insectos, por lo que potencialmente podrías llegar a tener un problema de plagas.

¿Qué otros mitos conoces?

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